Por aquellos años yo me llamaba María, tenía menos de catorce años y preguntaba cosas para las que no había respuesta. Y no es que fuese yo una incómoda niña adelantada a mi edad, una niña de esas de preguntas incómodas... pero, preguntaba cosas sin respuesta. Casi como ahora sino que ahora me ahorro alzar la voz y me quedo con la inrtriga porque total...nadie va a contestarme.17 de noviembre de 2007
La Carta a María de Pérez Reverte
Por aquellos años yo me llamaba María, tenía menos de catorce años y preguntaba cosas para las que no había respuesta. Y no es que fuese yo una incómoda niña adelantada a mi edad, una niña de esas de preguntas incómodas... pero, preguntaba cosas sin respuesta. Casi como ahora sino que ahora me ahorro alzar la voz y me quedo con la inrtriga porque total...nadie va a contestarme.10 de noviembre de 2007
Nunca sé despedirme de ti

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2 de noviembre de 2007
A mis veinte desconocidos

Tengo que retractarme, si usted me conoce, sabrá, me habrá oído decir alguna vez que la gente suele quererse demasiadas veces de una forma demasiado efímera. Gran Hermano, Operación Triunfo me parecían una muestra,los abrazos y los besos vuelan en ese tipo de relaciones. Yo oía que era por las circuntancias, porque están encerrados y se necesitan pero yo me inclinaba más por otro tipo de necesidad que tiene más que ver con el roce que con el cariño. Pero hoy me retracto,no es verdad.
Yo no vengo de Gran Hermano, tampoco he estado encerrada, pero he estado más de tres semanas en un país desconocido, lejos de mi casa, sola, conmigo misma, con otro idioma, con otras caras, con otros olores, otras carreteras,otra comida, otras sábanas, otra música... Y entre tanto...ellos.
Veinte desconocidos con los que entre abrazo y abrazo he compartido los mejores días de mi vida en muchos años. Es cierto, se trata de las circunstancias. Supongo que en España habrían de pasar muchos años para que crearamos los lazos que hemos creado en tres semanas.Tenerlos cerca era tan necesario como comer, como dormir y por eso me retracto, porque el roce y el cariño,son necesarios, porque se puede querer en un tiempo record... Por todo, os regalo esto mis desconocidos de Malta:
Porque podría alimentarme de pasta toda una vida si es con vosotros: Gracias a todos, por todo, porque habeis llegado en el momento que más os necesitaba y porque os habéis quedado para siempre conmigo, estemos donde estemos, OS QUIERO.
28 de octubre de 2007
Javier Cercas, entre el periodismo y la literatura
"ESTE OFICIO NO ES PARA COBARDES"
La gente tiene una idea muy equivocada de los poetas. Un poeta no es una damisela asustadiza que se pasa la vida oliendo flores y soltando remilgos de monja o flatulencias sentimentales. Un poeta es un peligro público. Me refiero a los poetas de verdad, claro está, no a los meros versificadores o a los trileros que expenden logomaquias. ¿Que cómo se reconoce un poeta de verdad? Nada más fácil: un poeta de verdad es aquel que se juega el pellejo en cada uno de los poemas que escribe, lo cual significa que no hay nadie tan valiente (o tan temerario) como un poeta de verdad, quizá porque tampoco hay nadie tan vulnerable... El poeta de verdad está siempre en paz con los demás y en guerra consigo mismo, o en guerra consigo mismo y también con los demás... Por lo demás tampoco sé si son buenos o malos, y la verdad es que me importa un rábano; lo que sé es que son necesarios, que es lo que tienen que ser los poetas.
Sigue el texto en Javier Cercas El País Semanal, nº 1529, Domingo 15 de enero de 2006
Querer comprender
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